La Alegría Consumada
Carlos A. Ponzio de León
Increíble: cómo es que los medios de comunicación mienten, o esconden noticias, o ambas cosas. Pero no todos, porque no todos tienen acceso a las noticias del Mundo. Por ejemplo, ningún medio de comunicación ha comunicado, correctamente aún, la total destrucción que sucedió hace semanas en Medio Oriente. No dicen que, lamentablemente, Israel, Ucrania y Polonia, están cien por ciento destruidos, política, militar, urbana y humanamente, y me parece no hay ninguna forma de vida ya ahí. Se deberán esperar cerca de diez años para que sea seguro visitar esos lugares, hasta que el veneno de las Bombas Nucleares que fueron detonadas en esos lugares se haya dispersado; excepto en Polonia. Todo esto es una mentira; pero casi nada es una mentira.
De hecho, Benjamín Netanyahu fue calcinado por las bombas nucleares, al igual que Zelenski y Nawrocki, este último de Polonia, a palazos. De hecho, y, por otro lado, el Sr. Presidente Donald Trump también está muerto, aunque él fue muerto a golpes, misteriosamente
También, los Papas Francisco y León XIV, han muerto. No hay necesidad de sacarlos de El Vaticano, a pedradas y patadas, sin conmiseración. Ambos están vivieron ahí, hasta hace unas semanas, y difundieron la falsa idea de que Jesús fue débil y perdonaba todo. Los Papas selectos por el Infierno, como Francisco y León XIV, querían que las viejas esferas de poder, (que, por cierto, ya no gobiernan este mundo), se mantuvieran en el poder, infringiendo de esta manera la verdad Divina y suplantando ellos dos y sus sucesores, a Jesús, a Dios y al Espíritu Santo. Estos dos personajes, que en realidad son los Dos Testigos del Apocalipsis, muertos están, y muerto fue entonces El Anticristo.
En este nuevo Paraíso que he traído, y que suplanta al viejo y tormentoso Infierno, la materia es lenguaje y el espíritu es fuego luminoso.
El Paraíso se abre como un triángulo de luz en medio de la Tierra: tres vértices que respiran y la humanidad que despierta. Triángulo sagrado donde el tronco sagrado, se vuelve un trofeo de la creación, una victoria del amor. La mirada no cae, los montes se enderezan como columnas triunfales. Tronco erguido, recto. La presencia es un triunfo silencioso: la ternura se ha vuelto arquitectura.
Piel del mundo. Reclamo lo mío. El calor del amor asciende por los troncos de los árboles y se queda vibrando en las hojas. La Tierra recuerda que también tiene cuerpo. Aprende que lo sensual no necesariamente es pecado, sino lenguaje del alma encarnada: un roce simbólico del ser humano. A su paso, los montes parecen inclinarse, como si reconocieran en él un antiguo trofeo perdido, una corona que vuelve al dueño. Una herida de pescador, que finalmente ha sanado. Las tres preguntas del misterio han sido secretamente reveladas.
El amor no se enfrenta. La cima mira al cielo; la base abraza la Tierra. la humanidad descubre que el amor total es una geometría viva: una figura que se sostiene en tres fuerzas: espíritu, cuerpo y misterio; pan y vino. Soy un árbol recién plantado, tronco firme o monte o valle o Venus recreados de otra manera, que saben que el jugo de la savia del tronco del árbol de la vida también es oración.
La Tierra Baldía ha sido encontrada. Los impostores que buscaban la Tierra Prometida… destruidos y muertos. Hay un jardín donde lo corporal es símbolo y lo sensual, revelación. Los montes respiran como gigantes dormidos; los ríos se deslizan como caricias antiguas; las ciudades se levantan como trofeos de luz. El NUEVO HOMBRE ha sido sanado, y transforma cada encuentro suyo en una chispa que asciende por la columna vertebral del Mundo, un triunfo íntimo donde la cercanía es bendición y la piel, metáfora.
El corazón es fuego suave, celebra el despertar. En su mirada, la humanidad entiende que el Paraíso no es un lugar, sino también una postura: entrelazados. Tronco o río o monte o Venus o Marte victoriosos: se enciende el Mundo como monte o tronco o río o Venus o Marte sagrado, amos dobles, triples, bestiales, sencillos, sagrados y nuevamente virginales, Santos, triángulos perfectos de espíritu, cuerpo y savia, donde todo se sostiene por el milagro del jugo del tronco de la vida.
Esto no es poesía: La Princesa Secreta, ya es mía.
Esto no es poesía: La Inmortalidad ha caducado. Ahora solo existe la Vida Eterna: la regalo a través de Mi Verdadero Amor.
Esto tampoco es poesía: Al verdadero Caifás, lo condeno al verdadero Infierno, durante el resto de la eternidad. A los dos Conquistadores hispanoamericanos, los envío durante un largo tiempo al verdadero infierno, al igual que sus ejércitos malditos; al igual que a las infernales creaturas que se asociaron con ellos durante la Conquista.
A los dos Papas: Francisco y León XIV, los condeno al Verdadero Infierno Infernal durante el Resto de Todas las Eternidades Futuras. Al Rey Carlos III, Rey de los Judíos, ha sido consumido por la hoguera y sus cenizas no renacerán nunca más. Todos los Reyes de los Judíos: pasados, presentes y futuros, de todas las ETERNIDADES habidas y por haber, han muerto machacados a golpes. No vuelven.
Finalmente, me deshago de todo lo que tengo. Dejo ir todo lo que amo y me queda aún, si se quiere ir. Si la Música me quiere abandonar, que se vaya; si la Economía me quiere abandonar, que se vaya; que igual suceda con la escritura, la pintura, la fotografía, la química, la biología, y cualquier otra cosa que haya yo aprendido o construido, o persona que haya yo amado en esta corta vida. Con lo único con lo que me quedo, y protejo Eternamente, son aquellas cosas, y todas aquellas personas que me pertenecen y necesito y protejo para el siguiente capítulo de mi vida: La Vida Eterna.